"Cuando tu vienes saliendo de la hospedería o de un hoyo en el metro aterido de frío, creas un teatro lleno de color, de vida, de alegría, con zancos, con globos, con máscaras, con fanfarria, con música..."

 


Andrés Pérez Araya nace el 11 de mayo de 1951 en la ciudad de Punta Arenas, en el extremo sur de Chile, desde muy pequeño destaca por su capacidad de observación, curiosidad y amor por las leyendas, mitos y narraciones por sus mayores, en particular por su padre Antonio, marino mercante y por su madre Alicia, dueña de casa.

De adolescente se traslada, junto a su familia a vivir a Tocopilla, puerto nortino. Aquí empieza a potenciar su natural talento creativo y liderazgo; crea el grupo de teatro “ATELIT”, al que dirige, le escribe obras de teatro y las produce. Con este grupo viaja por Antofagasta y Santiago, este es su primer laboratorio creativo. Por su particular visión de la vida donde el respeto a los estudiantes, a los trabajadores, a las mujeres y su rechazo a las discriminaciones es elegido presidente del Liceo de Tocopilla.

Al terminar su enseñanza humanista viaja a Santiago para continuar sus estudios superiores. Como primera opción decide estudiar ingeniería, motivado por el deseo de agradecer los esfuerzos económicos de su padre, pero finalmente es mayor su necesidad de dar rienda suelta a todo su imaginario creativo y se matricula en el Departamento de Artes de la Representación, en la Universidad de Chile, es el año 1971. Complementa sus estudios de actuación con la carrera de danza, facultad de la cual es alumno especial.


 
 
Andrés junto a otros jóvenes actores, como Juan Edmundo González, Rosa Ramírez Ríos, Carlos Osorio, Salvador Soto, Roxana Campos, Rodrigo Vidal, Sandro Larenas, se vuelca a las calles para hacer teatro callejero, es su manera de oponerse activamente y hacer resistencia a la dictadura del general Augusto Pinochet. También es una manera de sobrevivir dignamente de su trabajo, son los inicios de la década de los 80.

Este movimiento teatral callejero tiene una larga duración y es un incentivo concreto a los teatrístas marginales, los que reproducen esta experiencia hasta nuestros días.

Como Director Teatral se forma dirigiendo sus proyectos formando su propio grupo de teatro, con actores tan inquietos como él y asistiendo a destacados directores como Fernando González, quién fuera director del Teatro Itinerante creado por el Ministerio de Educación y la Universidad Católica de Chile (1978 – 1980), en esos años desarrolla su rol de coreógrafo y actor en dicha compañía.

En octubre del año 1983 viaja a Francia, becado por el Ministerio de Cultura Francés, quien le ofrece la oportunidad de observar a alguna compañía de teatro francesa para incrementar sus conocimientos. Esta beca es otorgada por su importante labor de director, actor e investigador del teatro callejero y por su destacado rol de Lautaro, en la obra del mismo nombre de la dramaturga chilena, la señora Isidora Aguirre.

Es en este deambular que Andrés se encuentra con una de sus experiencia de vida más importante, ser parte del equipo de trabajo, entre los años 1983 a 1988, de la prestigiosa Compañía de Teatro Francés “THEATRE DU SOLEIL”, compañía dirigida por la señora Arianne Mnouchkinne.

Es en esta compañía que Andrés se encuentra con un método de trabajo que cruza de lo artístico, a lo social, de lo individual a lo colectivo, de lo práctico a lo místico, por fin Andrés se ha encontrado con su familia teatral y está experiencia él quiere compartirla con sus compañeras y compañeros de teatro que quedaron en Chile y después de 5 años viene de vacaciones a Santiago de Chile, es en estas vacaciones que junto a las actrices Rosa Ramírez Ríos, María Izquierdo y a los actores Aldo Parodi, Willie Semler que emprende una de las aventuras teatrales mas fascinantes del teatro chileno, dirige “LA NEGRA ESTER”, obra de teatro basado en “Las décimas de la Negra Ester”, hermoso poema de amor escrito por don Roberto Parra Sandoval. Este hito teatral cambiara para siempre el destino del teatro chileno, según el decir de los críticos esta obra marca “...un antes y un después del Teatro Chileno...”, con ella se funda el “GRAN CIRCO TEATRO”, compañía teatral que es el laboratorio de trabajo de Andrés y de actores y actrices que han optado por esta metodología de trabajo, la que conlleva una visión artística y social, donde es primordial recuperar lo popular del teatro, por no contar con apoyo económico sostenido externo, llámese empresa privada o instancias gubernamentales desarrollan una autogestión alternativa. Hacer teatro de esta forma en el Chile actual, donde la democracia sigue siendo un sueño por concretar, donde las necesidades básicas de la población más humilde aún no están solucionadas.

Un país donde el doble estándar, el doble discurso, la discriminación, la poca confianza en las gestiones culturales de los artistas es lo cotidiano.

En los trece años que dirige al colectivo teatral “GRAN CIRCO TEATRO” dirige 10 obras junto a la compañía, realiza innumerables talleres de teatro, de máscaras, de trabajo corporal y de manera independiente dirige obras en la Universidad Arcis, Universidad de Chile, Teatro Antonio Varas, Grupos de Teatro Independientes tanto en Chile como en el extranjero, dirige en tres oportunidades a la “Shakespeare Company” de Bremen, Alemania, es regisseurs de operas en el Teatro Municipal de Santiago de Chile, se dedica a la docencia tanto en Chile como en el exterior (México, Cuba, Colombia, Alemania, Estados Unidos, Inglaterra).

Su sueño mas anhelado fue crear un espacio físico dedicado a la formación de actores, técnicos, músicos y a la gestión cultural alternativa a la oficialista, donde fuera posible la investigación, la creación, el intercambio con otras compañías nacionales y extranjeras, donde llegaran las familias del barrio, los sectores mas desprotegidos económicamente, los mas marginados, porqué ellos eran la esencia de su visión de vida, de su proyección como artista. Andrés estuvo a punto de concretar este sueño en las BODEGAS TEATRALES, espacio que estuvo abandonado por años y una vez entregado a Andrés y su grupo “GRAN CIRCO TEATRO” de parte de Bienes Nacionales y en el camino de la tramitación de la entrega oficial como comodato aparecen nubarrones negros, oscuros, que impiden concretar este bello sueño.

Este proyecto es abortado por la insensibilidad, la incomprensión y la nula voluntad de apoyar esta iniciativa por parte de las instancias de gobierno de la época, el espacio físico se ubica en el barrio de la Estación Central, Matucana 100, es el año 2000. El 4 de febrero del año 2001 Andrés estrena “LA HUIDA” junto a su compañía GRAN CIRCO TEATRO, en las “BODEGAS TEATRALES”, con esta obra escrita y dirigida por él, Andrés testimonia con su vida lo duro que es vivir en un país donde se castiga el amor a la libertad, el amor a las personas mas desprotegidas, donde ser diferente es peligroso y es la excusa precisa para eliminarlos.

Andrés Pérez Araya, maestro de la vida, hombre de teatro, muere el 3 de enero del año 2002, en el hospital público “San José”, hospital que acoge a los actores, folkloristas y gente del ámbito artístico que no cuentan con recursos económicos suficientes para costearse una estadía en las clínicas privadas del país. A los dos meses de su fallecimiento se descubre que la cama donde él pasó sus últimos 50 días hospitalizado tratando de ganarle a la muerte, los cables que debían proporcionarle el aire y el oxígeno estaban aparentemente mal instalados.

Este es el Chile de hoy, donde los trabajadores, el hombre sencillo, el que no está en la pelea por acumular dinero, el que no es portavoz de este sistema de mercado, no tienen cabida para soñar. Todo lo que Andrés hizo en sus 50 años de vida terrestre fue cultivar el amor, el respeto, la generosidad, la coherencia y un profundo sentido de la libertad. Este es el creador, el ciudadano que debemos recordar y trasmitir a nuestros descendientes, él como todos y cada uno de nosotros somos parte activa de nuestra historia, La historia la hacemos entre todos, al igual que el teatro.

"VIVA EL TEATRO"

Fotografías

Facebook de Andrés Perez Araya

 

 

© 2009 GRAN CIRCO TEATRO
info@grancircoteatro.cl
Republica Nº 301
Santiago - Chile